PREVISIBLE Y ESPERPÉNTICO

La segunda votación de investidura lapidó un intento de formar gobierno que los políticos españoles asumieron como un trámite tan previsible que la fecha de las terceras elecciones era el principal asunto de conversación en los pasillos del Congreso. La evidente inutilidad del debate que antecedió al recuento solo necesitó algunas dosis de sarcasmo y el entusiasmo de los respectivos acólitos para acariciar el sainete. El fracaso resultaba tan pronosticable que algunos analistas se entretuvieron [Leer más]